Los gays necesitamos terapia…

… Para curar nuestra pasión absurda por señoras de mediana edad con carrera en decadencia ¡o muerta!

Marcos
‘Marcos con pelos en la lengua’.

Eso dijeron en la webserie española Marcos con pelos en la lengua tras mencionar nombres como Barbra Streisand, Cher y Liza Minelli.

¿No la han visto? Ya va en su tercera temporada y es una especie de Sex and the city-gay-europea-sinmoda. Pero no se espanten, (aún) no se ha convertido en una telenovela en su afán de atraparnos con las problemáticas sexuales de su protagonista.

Marcos necesita terapia pues por culpa de su fetichismo a los tennis sucios no puede dejar de ser infiel. Incluso, cuando va a terapia, el psicoanalista termina dándole tremenda mamada. Con todo y sus pelos en la lengua, Marcos nos lleva a reflexionar…

¿Que si todos los gays necesitamos terapia? Por supuesto. ¿Qué me dicen del bullying escolar? ¿Del rechazo en empleos donde no se admiten jotitos? Incluso del acoso en Twitter por parte de ex compañeros de trabajo que, en su afán de insultar, inventan Hashtags idiotas como #QuéAscoSerJota.

Pero a eso cualquiera sobrevive. Lo que no hemos superado es nuesta “pasión absurda por señoras con carrera en decadencia”. Las llamamos divas, amamos sus voces, sus atuendos, sus giras y sus looks, inspiración absoluta de las mejores travestis del mundo.

Acepto que soy uno de ellos. Que no me canso de ver conciertos de Madonna, de Cher y de Barbra. ¿Pero como por qué? Quizá, como dicen en el capítulo de Marcos, son traumas infantiles del pasado.

Pero qué más da, no nos queda más que aceptar, al igual que Marcos, que los gays necesitamos terapia por nuestra dificultad para ser fieles, nuestro gusto por las divas y ser imanes de sexo como muchos heterosexuales quisieran disfrutar.