¡Hello lover! ¿Por qué nos gusta tanto Sex and the City?

¿Por qué amamos Sex and the City?
¿Por qué amamos Sex and the City?

Seamos honestos, ¡somos un cliché! Queremos llevar nuestras vidas a un guión televisivo y hacer notar que nuestros problemas amorosos y sexuales son más comunes que la gripe.

Por eso, a 18 años de la transmisión del primer capítulo de esta serie que revolucionó a la televisión para mujeres (aclaro) ¡la seguimos amando!

¿Saben cuál es la clave de su éxito? El sexo, como los jeans, no pasará de moda. Acostarse con alguien, por mucho que lo nieguen, conlleva una historia digna de contar entre amigos. Porque buscamos un ‘Aidan’ o un ‘Mr.Big’ y porque (algunos) queremos un clóset lleno de marcas como Dolce and Gabbana y zapatos Manolo Blahnik (perdón por mi asqueroso, capitalista y delicioso materialismo).

Por eso es que esta serie, que vio la luz el 6 de junio de 1998, sigue vigente, porque vimos a través de sus personajes problemas como cuestionarnos si el sexo sin compromiso es tan normal como querer una boda y un matrimonio “perfecto”. Es vigente porque aún nos cuestionamos hasta dónde tenemos una relación con nosotros mismos o si dependemos emocionalmente de una pareja.

¿Acaso no son problemas que debemos afrontar en algún momento de nuestras vidas? Hay quienes podrán decir: “Sí, pero por qué darle tantos giros dramáticos” En parte tienen razón, sobre todo para aquellos que el drama no va con sus vidas, pero ¿acaso nadie se ha preguntado qué es el amor? ¿No? ¿De qué planeta vienes? Es lo mismo, simplemente con un guión, un poco de humor y todo mezclado con la urbe neoyorkina.

Lo que nos muestra la televisión no es una realidad exacta de nuestra realidad, o al menos de nuestra percepción de la realidad, pero lo que me encanta de Sex and the City (aparte de la ropa y de la forma en que Patricia Field, a modo de Nostradamus, pudo adelantarse a la moda de la primera década del siglo XXI) es que la serie gira en torno a una premisa tan básica que por un momento perdemos de vista por no querer convertirnos en esos personajes: el sexo y las consecuencias de asumirlo y ponerlo en práctica. ¿Por qué?

El sexo, tan humano, tan natural, tan placentero y a la vez tan censurado, es un acto que muestra lo más profundo de nuestro ser, es exponerse ante el (o los) otro(s) sin máscaras y ello conlleva a una responsabilidad moral y personal, porque no todos son tan abiertos como ‘Samantha’ y no todos somos tan precavidos como ‘Charlotte’. Entre esos 4 entrañables personajes existe algo que te remonta a un evento de tu vida por mínimo que sea.

No intento convencer a los que no aman esta serie, pero si quiero hacer un pequeño homenaje a modo de celebrar que este programa se atrevió a darle empoderamiento sexual y  emocional a las mujeres, pero sobre todo, porque todos tenemos amigos entrañables donde no existen los secretos y porque el sexo y el amor también generan cuestionamientos que parecen imposibles de responder.

Y tú, ¿por qué amas (u odias) Sex and the City?