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El Show de Terror de Rocky, más de 40 años de absoluto placer

Rocky Horror Picture ShowUn 14 de agosto de 1975 se estrenó en Londres una película que, hasta la fecha, sigue impactando fuertemente en los espectadores: El Show de Terror de Rocky (The Rocky Horror Picture Show).

Desde entonces, la influencia de esta cinta ha sido tal que muchos han incluido referencias a ella en su contenido o incluso le han rendido homenajes: Fame, Glee, The Simpsons, That ‘70s Show, 3rd Rock From the Sun, CSI: NY, Halloween II, Men in Black e incluso The Perks of Being a Wallflower son sólo algunos de ellos, y por supuesto no podemos dejar de mencionar la adaptación que hizo el grupo Timbiriche —orgullo mexicano— de la canción Time Warp bajo el nombre El baile del sapo.

Además, hay que mencionar que en 2005, la película fue inscrita en el Registro Nacional de Cine de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por ser considerada una cinta cultural, histórica y estéticamente importante.

Pero, ¿qué hace a este filme tan irresistible e icónico?

El Show de Terror de Rocky es una adaptación del musical The Rocky Horror Show creado por el británico Richard O’Brien, y que tenía como objetivo parodiar cierta clase de películas de terror y de ciencia ficción. Este tipo de cine, por bajo que pueda ser su presupuesto o por malos que sean sus actores, busca siempre mantener cierta tensión en los espectadores, así que qué mejor manera de satirizarlo que a través de la música, y sobre todo de una música ligera y dinámica que provoca un estado de ánimo más adecuado para Vaselina que para una historia de horror.

La contradicción y el eclecticismo se observan también en la ambientación y las escenografías: hay varios cambios drásticos en los que el espectador va de una escena tenebrosa y oscura a una muy iluminada y colorida, de un show de cabaret a una pelea con seres del espacio.

Gracias a esto, El Show de Terror de Rocky es una mezcla única en la que el espectador es llevado y traído, como en una montaña rusa, por los distintos aspectos estéticos del filme; horror, ciencia ficción, música, todo se mezcla como en un viaje psicodélico.

Además de la originalidad y eclecticismo estéticos, el filme posee otros elementos destacables, y uno de los más evidentes es sin duda la explotación de los tabúes sexuales. Y esto no sólo porque el protagonista, el Doctor Frank N Furten, sea un dulce travesti del planeta Transexual, o porque se muestre una relación incestuosa entre Riff Raff y su hermana Magenta, sino porque a través de las figuras de Brad y Janet se ponen en entredicho algunas de las concepciones “aceptadas” de la sexualidad.

En el caso de Brad, éste es presentado como un hombre promedio y, por ende, heterosexual, quien sin embargo no tarda mucho en caer ante los encantos del Dr. Frank N Furten; asimismo, Janet, quien es presentada al inicio como la novia abnegada y casta, se va revelando poco a poco como una mujer más bien dispuesta a disfrutar su sexualidad.

Así, no se trata sólo de que las figuras protagónicas sean algo “retorcidas”, sino que precisamente por eso ejercen una influencia liberadora en sus huéspedes (y a través de ellos, en los espectadores), una fuerza que los lleva a explorar aspectos de sí mismos que quizá nunca habían imaginado.

El Show de Terror de Rocky es, entonces, una cinta compleja y llena de elementos interesantes, una película con muchas y diversas referencias a la cultura de su época y hacia la que muchas referencias de nuestra época apuntan, debido a esto es imposible permanecer indiferente ante ella, aun a más de 40 años de su estreno.

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Daniel García Madero
Pues soy Sagitario, supongo que eso debe decirles más de lo que quieren saber.
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