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¿Qué nos dice el ‘Cantar de Roldán’ en la actualidad?

Cantar de Roldán: Grandes chroniques Roland

Compuesto hacia inicios del siglo XII, el Cantar de Roldán es tal vez la pieza de épica medieval más antigua de Europa, así como una de las más importantes, cuya influencia se ha extendido a lo largo del espacio y del tiempo.

Sin embargo, a prácticamente nueve siglos de haber sido escrito, este poema aún puede decir algunas cosas sobre el comportamiento, los ideales y los valores de la sociedad contemporánea.

El Cantar

Antes de ser puesto por escrito, el Cantar de Roldán se cantaba en espacios públicos para entretenimiento de la gente, así como para enardecer los ánimos en la lucha contra los infieles.

No se conoce precisamente la fecha en que fue compuesto, pero el manuscrito más antiguo (manuscrito de Oxford) habría sido redactado hacia 1100, a caballo entre el siglo XI y XII.

El Cantar de Roldán hace referencia a la histórica Batalla de Roncesvalles, ocurrida en 778, en la que parte del ejército de Carlomagno fue emboscada y derrotada por grupos vascones mientras regresaba de España.

No obstante, en el poema los hechos históricos son transformados en leyenda: luego de pasar siete años de campañas contra los árabes de España, Carlomagno recibe una propuesta de paz por parte del rey moro Marsilio, quien gobierna Zaragoza.

Ganelón, padrastro de Roldán, es enviado a Zaragoza para pactar la paz con los sarracenos; sin embargo, actúa de manera traidora y acuerda con los árabes un plan para emboscar a la retaguardia de Carlomagno y asesinar a los Doce Pares de Francia, entre ellos Roldán.

A pesar de que los árabes logran la muerte de Roldán y de otros importantes caballeros, Carlomagno ejerce una venganza tan rigurosa que vence a todo el ejército árabe de Zaragoza, e incluso a líderes musulmanes mucho más poderosos venidos de Oriente.

No obstante, el poema termina con un sueño premonitorio, en el que un ángel anuncia al emperador Carlomagno que la lucha contra los infieles aún no termina y que más batallas están por venir.

(Si uno piensa en los hechos recientes, la profecía parece haberse cumplido).

Cantar de Roldán: Muerte de Roldán

Entonces y ahora

En gran medida, el Cantar de Roldán se trata de una obra de propaganda religiosa, que buscaba inflamar los ánimos de los cristianos en contra de los musulmanes que acosaban Europa y Constantinopla. De hecho, la forma escrita del Cantar apareció cerca de la realización de la primera cruzada, convocada por el papa Alejo Comneno en 1095.

De este modo, la Batalla de Roncesvalles, en la forma en que la narra el Cantar, no sólo buscaba entretener, sino representar de manera simbólica las luchas de la fe, así como el deseado triunfo del cristianismo sobre la religión musulmana y el carácter de mártires de los caballeros cristianos.

Para acentuar este propósito, se sigue dentro de la narración una configuración maniquea de los personajes, es decir, cada bando está descrito en blanco y negro, sin medias tintas: los francos, que representan al cristianismo, retratan todas las virtudes imaginables, mientras que los sarracenos son descritos como infieles, traidores e incluso como seres demoníacos.

Hoy en día, sería criticable que una obra propusiera semejante interpretación del mundo, sin embargo, ésta termina siendo una actitud mucho más común de lo que cabría esperar.

Baste pensar, por ejemplo, en los brotes de violencia y rechazo hacia los musulmanes que se intensificaron tras los ataques de ISIS en París, en gran parte debidos a la información parcial que circulaba a través de los medios de comunicación que permitía la asociación entre el islam y el terrorismo.

Una versión menos violenta, aunque no necesariamente menos negativa, de este sentimiento se vio en la “hermandad” repentinamente surgida hacia los franceses, quienes fueron vistos completamente como víctimas, y cuyos ataques hacia medio oriente se percibieron como respuestas lógicas o necesarias.

Pero ni las víctimas han sido sólo francesas ni los atacantes han sido sólo musulmanes.

Han pasado nueve siglos desde el Cantar de Roldán, pero eso no impide que esta antigua canción de gesta aún denuncie nuestro miedo a lo diferente y nuestro rechazo al otro, que se manifiesta no sólo en términos de religión, sino también en otros muchos aspectos.

No obstante, sería injusto y equivocado tomar el Cantar sólo desde esta perspectiva de denuncia: el poema también retrata varios de los valores fundamentales para la sociedad feudal en la edad media que siguen siendo operantes en la actualidad. Uno de ellos, y el principal en el texto, es la lealtad.

En la alta edad media, época a la que pertenece el poema, la lealtad se establecía en gran medida a través del vasallaje, que consistía en que un caballero jurara fidelidad y obediencia a un señor, gracias al cual recibía tierras o algún beneficio; en este caso, Roldán y los pares juraron ante Carlomagno.

Pero, la lealtad no sólo se mantenía con respecto al señor, sino también hacia los compañeros: los vasallos del mismo señor debían unirse para perseguir los objetivos de éste y luchar contra sus enemigos; asimismo, se reconocían entre ellos como iguales (pares), lo que creaba fuertes lazos de hermandad y empatía.

Asimismo, la lealtad podía extenderse hacia compromisos más abstractos: el vasallo no sólo debía obedecer a su señor, sino también seguir sus ideales y sus causas, por ejemplo, la defensa del cristianismo en el caso de Roldán.

En la actualidad la lealtad no se jura ante nadie, sino que más bien nace de uno mismo en el compromiso con ciertos ideales: por ejemplo, quienes luchan por cambios y mejoras sociales lo hacen convencidos de sus propósitos y se comprometen con ellos. Esta fidelidad, a su vez, se extiende hacia aquellos que comparten la misma idea, del mismo modo en que el caballero establecía un pacto de fidelidad con sus pares.

Muchos movimientos sociales atraen a más y más gente, generando nuevos lazos de lealtad y, por tanto, una mayor cohesión social. No obstante, se puede ser leal con respecto a causas mucho más modestas que impliquen sólo a unos cuantos individuos: el lanzamiento de una empresa, de un proyecto de investigación o incluso el inicio de una familia, por ejemplo.

La importancia de la lealtad, tanto en la edad media como en la actualidad, repercute en la percepción tan negativa que se tiene de la traición (gravísimo crimen en la época feudal). Traicionar a una persona, una causa, una obligación o un ideal no sólo da fe de la falsedad del individuo, sino que se trata de un acto que, llevado al extremo, implicaría la corrupción y descomposición de la sociedad toda.

Así, a pesar de sus nueve siglos de antigüedad, el Cantar de Roldán sigue reflejando aspectos invariables de la humanidad, algunos positivos (como la lealtad) y otros negativos (como el rechazo al Otro), pero a través de ellos podemos percibir algo de la esencia del ser humano, para saber qué hace falta modificar al mismo tiempo que protegemos lo que tenemos de más valioso.

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Daniel García Madero
Pues soy Sagitario, supongo que eso debe decirles más de lo que quieren saber.
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