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¿Por qué debemos dejar de llamarnos ‘putas’ y ‘zorras’?

Mean Girls: Who has ever been call a slut?

A todos nos han dicho alguna vez lo putas que somos, especialmente si somos hombres gay o mujeres.

Es cierto que muchas veces forma parte de un juego de amistad, que no lo decimos para herir ni mucho menos. Sin embargo, también se trata de una práctica poco beneficiosa que incluso puede llegar a ser perjudicial.

Al tachar a alguien de ‘puta’, se están criticando sus prácticas sexuales por considerarlas extravagantes o exageradas, en una palabra: fuera de la norma.

Lo peor de todo es que esa ‘norma’ a la que se apela no consiste en otra cosa que los viejos valores machistas y represivos de las sociedades de antaño.

Al calificar a una mujer o a un hombre gay de ‘puta’ o ‘zorra’ por la cantidad de parejas sexuales que tiene, por la forma en que vive esas relaciones o por la manera en la que construye su vida en pareja (o parejas), estamos negándoles la supuesta libertad e igualdad sexual que nuestra generación se jacta de gozar.

Al mismo tiempo, estamos reivindicando los anticuados valores y prejuicios con los que nuestros padres y abuelos solían vivir: por ejemplo, que uno sólo tiene una pareja sexual, que los homosexuales son promiscuos o que, si uno tiene una pareja, debe dedicarse a ella completamente.

Por si esto fuera poco, este tipo de críticas fomentan la práctica de “culpar a la víctima”, ya que si alguien que lleva a cabo prácticas sexuales no convencionales resulta ser presa de una ataque sexual, por poner un caso, para muchos será muy fácil decir cosas como “Te lo ganaste por zorra”.

Mean Girls: You have to stop calling each other sluts

Asimismo, quienes se ven constantemente criticados por la forma en que viven su sexualidad podrían encontrarse en una situación de vulnerabilidad, pues podrían no sentirse en confianza para hablar de diversos problemas, para pedir información o incluso para hacer saber a sus amigos o familiares dónde o con quién se encuentran.

Para poder gozar de una verdadera libertad sexual, así como de una sexualidad más segura, es necesario eliminar las críticas a la forma en que otros experimentan con su vida sexual.

De este modo, se crearían espacios de confianza para hablar de temas sexuales así como para compartir información, y se crearían nuevos valores con respecto al sexo para que cada quien viva su vida como mejor le parezca, pero siempre con responsabilidad y conocimiento.

No se trata, por supuesto, de erradicar la palabra ‘puta’ y ‘zorra’ de las charlas amistosas (al fin y al cabo es divertido llamarnos ‘putas’ unos a otros), no obstante, sí es importante reconocer que, mientras se lleve a cabo con responsabilidad y consenso, cada persona es libre de hacer lo que se le antoje con quien se le antoje.

Mean Girls: Boo, you whore!

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Daniel García Madero
Pues soy Sagitario, supongo que eso debe decirles más de lo que quieren saber.
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