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Colby Keller, Vivienne Westwood y la mediatización del porno

Colby Keller - Vivienne Westwood SS 2016

La diseñadora británica Vivienne Westwood lanzó recientemente la campaña para su colección Primavera/Verano 2016, que cuenta entre sus modelos con uno bastante singular: el actor de porno gay Colby Keller.

Esta campaña, que lleva por título Mirror the World, fue realizada en Venecia, donde se retrató a los modelos en diversos escenarios, que incluían desde los famosos canales, plazas y locaciones palaciegas, hasta ambientes industriales y de construcción.

Si bien algunas de las piezas transgreden los estereotipos del género, esto se nota especialmente en la participación de Keller, quien, además de modelar ropa masculina, aparece portando vestidos y tacones altos, e incluso en una imagen aparece desnudo.

A través de estos contrastes, asimismo, las diseñadora buscaba mostrar el valor de una ciudad como Venecia, así como la importancia de su conservación.

Esta, sin embargo, no es la primera vez que Colby Keller aparece en una campaña de moda: anteriormente, participó en la promoción de la colección Otoño/Invierno 2015 de Brad Callahan, en la que colaboró con algunos actores del estudio pornográfico CockyBoys.

La colaboración entre porno y moda, tampoco es de lo más nueva: varios de los actores de CockyBoys dieron rostro a una campaña con la firma Nicopanda para la colección Otoño/Invierno 2015; ese mismo año, durante la semana de la moda de Nueva York, el diseñador Marco Marco presentó entre sus modelos al actor porno Boomer Banks.

Hace algunos años, la mediatización del porno, así como de la gente involucrada con él, habría sido vista como la llegada del fin de los tiempos, sin embargo, en la actualidad se percibe desde otra perspectiva.

Colby Keller - Vivienne Westwood SS 2016

“La industria de la moda ha comenzado a reconocer que las estrellas de Instagram, los bloggeros y las estrellas porno tienen un alcance y una influencia que a veces iguala o sobrepasa la de una celebridad o un modelo convencionales”, destacó Roger Padilha, director creativo de MAO Public Relations.

Además del objetivo obvio de llegar a una mayor audiencia, así como a una clientela más diversa, Padilha destacó que la inclusión de actores porno en las campañas tiene también el propósito de romper tabúes y estigmas alrededor de esta industria.

La popularización del porno y de sus actores como un producto mainstream ayuda no sólo a normalizar el consumo de pornografía (en vez de verlo como una actividad “prohibida” o “marginalizada”), sino que también permite percibir otros aspectos del porno que antes quedaban ocultos o eran deliberadamente ignorados debido al tabú.

El más importante de estos aspectos es, sin duda, la humanidad de los actores porno: gracias a la mediatización, ya sea a través de campañas de moda, campañas sociales o simplemente el uso de social media, se puede observar que los actores pornográficos, junto con el resto de los trabajadores de la industria del sexo, tienen intereses más allá de la mera práctica sexual.

Se puede conocer, de este modo, también su faceta de artistas, de activistas, de pensadores, y se ayuda a combatir esa vieja y nociva idea de que los actores porno son “sólo un pedazo de carne”, o que no merecen respeto debido a su profesión.

En el caso específico de Colby Keller, este se desempeña no sólo como actor porno, sino que es graduado de antropología por la Universidad de Houston, así como graduado en artes visuales por el Maryland Institute College of Art. Keller ha participado, así, en diversos proyectos artísticos, algunos de los cuales, sin duda, se relacionan con el sexo y la pornografía.

Pero la mediatización permite también a los trabajadores de la industria del sexo luchar más fácil y abiertamente por sus derechos personales y laborales.

Tal fue el caso, por ejemplo, de la denuncia de violación que realizó la actriz pornográfica Stoya a través de sus redes sociales, la cual tuvo una repercusión inmediata en varios de sus seguidores, así como en varios medios.

Al eliminar el tabú alrededor de la pornografía, al mostrarla como la profesión que es, los actores pueden denunciar los abusos que pueden sufrir (o que de hecho sufren) tanto dentro de la industria como fuera de ella, así como reclamar los derechos que les corresponden como trabajadores.

Esto también permite que la gente se una por una causa social que va más allá de defender la existencia o el consumo del porno, sino que tiene como objetivo garantizar a todos los trabajadores los mismos derechos, y otorgar a todos los trabajos la misma dignidad.

A este respecto, se puede mencionar el caso de la operación Choke Point en 2014, que permitía a bancos cerrar cuentas que sospecharan fueran fraudulentas o estuvieran vinculadas con actividades ilegales. Como resultado, varias cuentas de actores pornográficos fueron cerradas, y varios de ellos denunciaron que debido a su profesión enfrentaban obstáculos para abrir o mantener cuentas bancarias; si bien es cierto que los bancos negaron eso.

En solidaridad con las estrellas del entretenimiento para adultos, 10,000 civiles alrededor del mundo firmaron una petición para exigir que se liberaran las cuentas bancarias de sus actores favoritos.

Por si esto fuera poco, la popularización de los actores porno podría tener un beneficio para la sociedad en general, al eliminar la perspectiva moralizante que se tiene sobre la pornografía.

Al erosionar el tabú que lo rodea, la integración mainstream del porno permitiría verlo como lo que es: un producto cultural dentro de una sociedad, justo como lo son el cine, las telenovelas y series, la moda, los deportes o, en general, todo lo que la humanidad produce o hace.

Gracias a esto, tal vez, sea más fácil en un futuro tratar el tema de la sexualidad y la pornografía sin tantos obstáculos, lo que permitiría también acceder a una mejor y más diversa educación al respecto.

Así, la mediatización del porno nos serviría para aceptarnos más libremente, para borrar (aunque poco a poco) la doble moral bajo la que vivimos: la de desarrollarnos en una sociedad altamente sexualizada en la que, curiosamente, el sexo está prohibido.

Colby Keller - Vivienne Westwood SS 2016

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Daniel García Madero

Pues soy Sagitario, supongo que eso debe decirles más de lo que quieren saber.

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