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Cuando el corazón canta: 5 mujeres apasionadas

Por: Hernán Morales

mujeres cantantes

Vehementes al amor o ideales políticos, estas artistas reflejaron su vida a través de la música, con canciones conmovedoras que ya forman parte del cancionero popular de sus países y del mundo.

Hagamos un viaje en el tiempo entre distintos géneros como el music hall, jazz y el folklor para conocer a cinco mujeres que necesitas escuchar alguna vez en tu vida o tenerlas en tu playlist.

Édith Piaf

Si París tuviese un paisaje sonoro, las melodías de la desgarradora voz de La Piaf se escucharían tanto en Belleville como en Montmartre, la Isla de la Cité o en las orillas del Canal de San Martin.

La pequeña mujer con voz de gorrión imprimió en sus canciones cada una de sus pasiones amorosas, el deseo de amar y la vida bohemia. Su amor por el boxeador Marcel Cerdan la hizo componer Hymne a l’amour, obra póstuma para el pugilista que falleció en un accidente aéreo en 1949. Su muerte la orilló a ciertas adicciones como a la morfina, que no dejó hasta su muerte.

Sin arrepentirse de nada (Je ne regrette rien), tuvo otros amoríos con jóvenes que eran músicos como Charles Aznavour, Georges Moustaki e incluso el actor Yves Montand. Su mal estado, a causa de problemas hepáticos y adicciones, provocó su muerte a los 47 años.

Elis Regina

Sudamérica pasó por difíciles décadas de represión gracias a las juntas militares en el poder. En el caso de Brasil, una crítica de ello fue Elis Regina, la cantante más importante de la bossa nova y que a sus 15 ya contaba con su primer LP. Pero la canción Arrastrao catapultó su fama en 1965.

Aunque era una estrella, su timidez, egocentrismo y soledad la conducían a severas depresiones y relaciones sentimentales fallidas. Sus críticas al gobierno no le ocasionaron tantos problemas como a otros artistas exiliados o presos y por ello fue duramente criticada en la prensa; sin embargo defendía su ideología en canciones como O Bebado e O Equilibrista o Como nossos país.

La gaucha fallece en 1982, con sólo 36 años y, de acuerdo a la versión oficial, a causa de una sobredosis de cocaína. Sin embargo también se sospecha que se trató de un homicidio gracias a sus convicciones políticas.

Mercedes Sosa

Su negativa a la junta militar argentina y convicción de izquierda le trajeron problemas y a la vez, un desborde de su talento musical que abarcó varios géneros: música folklórica, tango y rock.

Descendiente de indígenas chalchaquiés, Sosa representó a un movimiento musical que rescataba el sonido indígena en una Argentina que se decía cosmopolita y en el que no había espacios para la música popular de otras provincias alejadas de la porteña Buenos Aires.

Su afiliación peronista y comunista, aunada con su música de intención nacionalista, la llevaron a prisión en 1978 y un año después decidió exiliarse en Europa para salvar su vida. Con el regreso de la democracia, Sosa ya contaba con éxito mundial y colaboró con diversos cantantes de su nación como los rockeros Charly García, Fito Páez, Gustavo Santaolalla, entre otros.

Billie Holiday

Desde niña se relacionó con el jazz, ya que su padre era un joven trompetista de dicho género. Su cualidad musical fue descubierta durante la adolescencia, cuando trabajaba como mesera y cantaba en un bar neoyorkino. Incluso el agente de Louis Armstrong le propuso representarla.

Una de sus canciones más populares fue Strange Fruit, en la que habla de los afroamericanos ahorcados en el sur de Estados Unidos. Durante su vida, la Lady Day soportó el racismo gracias a su color, en ocasiones dentro de lujosos hoteles de Nueva York, pese a su estatus de estrella.

Sus adicciones al alcohol y drogas le cobraron factura a los 44 años, en total pobreza y arrestada por el uso de narcóticos. El legado musical y de lucha de Holiday apenas es revalorado, ya que por mucho tiempo se consideró un ejemplo negativo para su gente gracias a su turbulenta vida.

Amy Winehouse

Su imagen, voz y estilo musical que mezclaba el jazz, funk y ska hicieron que la británica resaltara en los primeros años del siglo XXI, en donde el pop y la electrónica dominaban la escena musical. Colegas como Adele, Duffy o Lady Gaga han afirmado la influencia de Amy en sus trabajos.

El documental Amy, que ganó un premio Oscar, reveló la pasión de la cantante por sus parejas, inspiraciones para componer las canciones de sus dos álbumes: Frankie y Back to black. Además, en este último también escribe de sus adicciones y la poca atención por parte de su familia.

Famosa en poco tiempo, las cámaras estaban detrás de ella y especialmente en sus peores momentos. Dicha presión mediática, el estrés laboral y los estragos de sus adicciones le ocasionaron un infarto que acabó con su vida a los 27 años.

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