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María Félix: el rostro de México

Maria Felix

Recordemos a este icono con sus dos mejores cintas: Enamorada y Río Escondido.

Por Hernán Morales.

Es innegable la belleza de María Félix, la sonorense cuyo belleza física, porte y mirada impactaron a míticos personajes como Diego Rivera, Francis Cabrel e incluso al mismo Martin Scorsese.

Sin embargo ‘La Doña’ no fue una excepcional actriz. Su personalidad afuera de los sets de filmación no eran tan diferente a los roles que interpretó en cintas como Doña Diabla, La Mujer de Todos o El Rapto: una desafiante mujer, femme fatale e imponente ante su entorno social-cultural.

Aunque hay excepciones y hoy, en su cumpleaños 102 y 14° aniversario luctuoso, recordamos dos de sus mejores cintas en las que un buen guión, eficiente dirección actoral e increíble fotografía hicieron que La Félix pasara a la historia del cine mundial y se insertara en la cultura pop mexicana.

El glamour de La Revolución.

María Félix

Close-up a unos grandes ojos que despiertan al son de La Malagueña. Los claroscuros de Gabriel Figueroa resaltan el rostro de Beatriz Peñafiel, mientras que en la calle, las sombras acompañan al general José Juan y al trío que le canta a la rebelde cholulteca.

Enamorada, una de las mejores películas en la historia fílmica del país expone a una Félix ruda y soberbia, pero el amor la ablandece e incluso se somete al amado, un general zapatista interpretado por Pedro Armendáriz.

María Félix

Quizás fue Emilio ‘El Indio’ Fernández el único cineasta que la bajó del pedestal de diva.  En Enamorada, situada en Cholula durante la Revolución, no es la hostil Doña Bárbara, sino una mujer que poco a poco se enamora del guerrillero y por quien abandona a su familia, su prometido y su posición social.

Esta adaptación de La fierecilla domada, de William Shakespeare, cuenta con grandes momentos en los que La Doña y Armendáriz, junto con el trabajo de Figueroa, brillan: el primer encuentro en los portales, la serenata, la despedida en la capilla de la virgen, la salida de la tropa del General y la escena final, ejemplo de la posición de la mujer en aquellas décadas post revolucionarias.                                    

El bello rostro de la ideología.

María Félix

La hermosura de la también musa de Agustín Lara se torna trágica en esta obra del ‘Indio’ Fernández, ejemplo máximo del nacionalismo en el cine: Río Escondido. Su personaje, la profesora Rosaura Salazar, es humillada e incluso casi violada por defender a un pueblo ignorante, ávido de salud, conocimiento y de libertad ante un cacique.

Rio Escondido es una oda a la labor gubernamental: las misiones culturales y desarrollo de la labor educativa, apertura del sistema de salud y la historia de bronce reflejada en una escena donde la docente invita de manera dramática a sus alumnos a ser como Benito Juárez.

María Félix

Resulta interesante la metáfora utilizada por el cineasta: María es la madre patria, interesada en educarlos, mostrarles la historia patria, brindarles salud y protegerlos de sistemas opresores que la llevan a arriesgar su propia vida y posteriormente dar su vida para que ese pueblo campesino progrese. Lo anterior se presenta bajo la imagen de una mujer de rebozo y trenzas.

La cinta fue estrenada en 1948 y recibió halagos por parte de la crítica, entre ellos la de Jean-Luc Godard, pero también negativas reseñas debido al exceso artístico de su fotografía y la propaganda pro alemanista (en ese entonces, Miguel Alemán era presidente de México).

Tanto Beatriz Peñafiel de Enamorada, como Rosaura Salazar en Río, marcaron a la actriz ya que desde entonces interpretaría a mujeres bravías inmersas en la Revolución: La Cucaracha, Juana Gallo, La Escondida, La Bandida, La Valentina y su último trabajo en cine, La Generala.

Pero jamás repitió la fórmula legendaria al lado del Indio y el cinefotógrafo Figueroa: papeles en los que, pese a que termina derrotada y sobajada al yugo masculino, la belleza de su rostro se complementa con el paisaje mexicano, además de ser el ideal femenino para una nación en crecimiento y en busca de su identidad.

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