You are here
Home > Blog > La Mujer Maravilla nos da una lección de poder y género

La Mujer Maravilla nos da una lección de poder y género

Los logros alcanzados por la cinta de la Mujer Maravilla suponen una serie de avances, por lo menos en la pantalla grande, para los roles protagónicos femeninos. Las críticas positivas que ha recibido, así como lo recaudado en taquilla, posicionan a Diana de Themyscira como la más grande heroína del universo cinematográfico de DC.

El personaje de Diana, interpretado por la actriz Gal Gadot, fue alejado de la atmósfera oscura que había estado realizando Zack Snyder con Batman y Superman. Y aunque fue el director el que dejó la puerta abierta para que Patty Jenkins contara la historia que le pareciera más convincente sobre los inicios de la guerrera, ha sido la visión de la directora la que llevó a la Mujer Maravilla a superar todas las expectativas.

En esta historia, Diana no tiene un pasado del que esté huyendo. La heroína no busca venganza ni viene de otro planeta a convertirse en la salvadora de la humanidad. La princesa amazona es en sí misma un arma para acabar con la guerra, pero con una enorme capacidad de entregarse a la compasión y al amor por sus semejantes. Es humana en tanto es una creación divina, pero al mismo tiempo es un reflejo de la mujer actual y su nula pasividad ante lo que ocurre a su alrededor.

En el libro Violencia y discurso en el mundo hispánico, Helena González Fernández habla de la representación de la mujer como sujeto con deseo y capacidad de acción, e indaga en los estereotipos puestos en relatos de ficción que utilizan la violencia como diferenciador sexual. Diana de Themyscira es una máquina asesina, pero en ningún momento se percibe como tal por sus cualidades heroicas. A Batman y a Superman les son atribuidas (positiva y negativamente) la violencia y la muerte en tanto han sido exclusivas de la naturaleza masculina.

La autora Paige W. Eager, en su libro From Freedom Fighters to Terrorists: Women and Political Violence, expone que el hecho de que la mujer puede procrear acentúa el horror y la condena cuando mata a alguien, sin embargo, habla de excepciones que la autorizan cuando se trata de defender su propio cuerpo, la familia y la patria. El hecho de que ellas puedan y estén autorizadas a dar la vida y la muerte las convierte en sujetos con mayor poder.

En efecto, la Mujer Maravilla podría ser la heroína con mayor poder. Creada con el propósito de defender a la humanidad y entrenada para convertirse en la mejor guerrera, Diana no necesitó aliarse a nadie para acabar con Ares y terminar con la necesidad del hombre de enfrentarse en guerra, aunque en su camino arrasó con un gran número de soldados alemanes e incluso terminó con el general que ella cree es el dios de la guerra.

“Muchas de las protagonistas que pueden matar se presentan comercialmente como ‘feministas’, pero están sujetas a numerosas tensiones y contradicciones”, señala González. Para que la Mujer Maravilla pudiera ser un éxito en taquilla, usando a su favor estas diferencias de género y violencia, tuvo que verse envuelta en estas contradicciones.

La muerte y la violencia, como símbolos de poder, le otorgan a esta cinta la capacidad de verse involucrada en un proceso de negociación ideológica sobre el papel de la mujer en la defensa de su pueblo y en la participación de la justicia.

Cuando se ve la película de la Mujer Maravilla no se tiene en mente una cinta violenta, pues las acciones de Diana están justificadas al ser parte de un grupo de seres encargados de la defensa mundial, pero hace falta ver cómo continuará su historia al integrarse formalmente con sus compañeros en La Liga de la Justicia, donde ella es la única mujer.

Don't be shellfish...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrShare on LinkedInEmail this to someone
Top