‘Russian Doll’, la serie que te va a destrozar y a aliviar el corazón

Nadia Vulvokov había asistido a su fiesta de cumpleaños número 36, organizada por su amiga Maxine, con muchas dudas sobre su vida. Incluso se pregunta si las mujeres tienen crisis de la mediana edad, pero trata de disfrutar la celebración y conoce a Mike.

Después de intentar tener sexo con su reciente conquista, Nadia sale a buscar a su gato perdido y termina atropellada por un taxi. Su primera muerte. Entonces todo vuelve al punto donde comenzó.

La serie de Netflix Russian Doll, protagonizada por Natasha Lyonne (Orange is the new black), presenta la historia de una mujer y las decisiones que la llevan a morir una y otra vez en un loop de tiempo aparentemente infinito.

Al ser una ingeniera de software con una inteligencia excepcional, Nadia no tarda en darse cuenta de lo que está ocurriendo y de todas las posibilidades que pudieran estar causando su regreso de la muerte al baño donde estaba celebrando su fiesta de cumpleaños. Desde efectos psicotrópicos hasta una maldición arquitectónica, Vulvokov repasa todas las opciones hasta encontrarse con Alan Zaveri, la única otra persona en el mundo que está atravesando lo mismo que ella.

Aunque el argumento de la serie es presentado como contenido de ciencia ficción con toques metafísicos, lo cierto es que no está tan alejado de la realidad. ¿Acaso no morimos todos al irnos a la cama y revivimos, en muchas ocasiones, para atravesar por el mismo día una y otra vez?

Las muertes de Nadia son cada vez más dolorosas emocionalmente, pero lo que vive durante su día, con el conocimiento de su vida anterior, le da la posibilidad de ir descubriéndose a sí misma y los conflictos que le ha desarrollado su pasado en sus relaciones actuales.

Claro, hay un detalle. Vulvokov no revive exactamente el mismo día. Poco a poco se va dando cuenta que cada vez que vuelve, algo cambia. Las personas van desapareciendo, la comida se pudre como si el tiempo no se detuviera y cuando trata de arreglar algo que sabe que está mal, otra cosa más ocurre.

La posibilidad de enfrentar la muerte una última vez sin poder volver para descubrir qué es lo que tiene que hacer, la aterra sobremanera. Finalmente descubre el secreto para romper el ciclo infinito de muerte y vida, pero no puede hacerlo sola.

El final de la serie, tanto desgarrador como esperanzador, es una lección de amor, humanidad y autoconocimiento, cualidades que bien te podrían servir si mueres y tuvieras la oportunidad de volver para cambiar cualquier cosa que desearas.